¡Hola viajeros! En este post os traigo la ruta que realicé por la República Checa en 10 días y datos prácticos para programar tu viaje por este precioso país. Chequia presume de tener una de las ciudades más bonitas y visitadas del mundo, pero además cuenta con una gran colección de castillos que parecen sacados de un cuento y mágicos pueblos medievales que te transportarán al pasado al pasear por sus calles.

Ruta por la República Checa de 10 días

Si tienes un par de semanas para realizar un viaje, y el interés de visitar Praga, te propongo este fantástico destino. La República Checa es, salvo su capital, un lugar bastante desconocido; cuando buscas información para visitar el país es difícil encontrar algo que no hable solo de Praga, por eso pasé días y días organizando esta ruta para conocer los mejores lugares de Chequia. Todo esfuerzo tiene su recompensa, fue un viaje increíble y ahora dejo aquí por escrito toda la información por si te apetece disfrutar de todo lo que ofrece este país.

Praga es una maravilla y cualquier adjetivo que use para describirla se queda corto, pero disfrutar del resto de Chequia con la libertad de recorrerlo en coche por carreteras que se adentran en profundos bosques, visitar castillos medievales o ir a las regiones de Bohemia y Moravia donde pueblos poco conocidos sorprenden por su inesperado encanto son algunas de las maravillas que ofrece la República Checa.

Castillos de República Checa

Curiosidades sobre la República Checa

  • Un poco de historia: su época de máximo esplendor fue durante el siglo XIV con el reinado del emperador Carlos IV, quien quiso convertir Praga en la ciudad más bella. Tras esto vino un periodo muy oscuro en todo el país a causa de las guerras y la peste. Posteriormente, con la dinastía de los Habsburgo gobernando el centro de Europa volvió el esplendor del que gozaba anteriormente. Tras la Primera Guerra Mundial se creó Checoslovaquia, y tras librarse de la invasión alemana en la Segunda Guerra Mundial los comunistas subieron al poder. Numerosas revueltas como la Primavera de Praga y la Revolución de Terciopelo dieron lugar a la caída del régimen comunista, tras esto se separaron la República Checa y la República Eslovaca. Si quieres saber más sobre la historia de la República Checa puedes leer este post.

  • La capital, Praga, es la ciudad más visitada del país, de hecho se encuentra entre las 20 ciudades más visitadas del mundo. Pero la República Checa es mucho más que Praga, prueba de ello es la multitud de lugares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en todo el territorio checo.

  • Aunque la República Checa forma parte dela Unión Europea no utiliza el euro, sino la corona checa (CZK).

  • Pese a haber tenido una historia religiosa bastante agitada en el pasado, los checos de hoy en día muestran un total desinterés por cuestiones religiosas y más de la mitad son ateos.

  • Podemos confirmar que la República Checa es un país que ama la cerveza, si tiene 10,6 millones de habitantes las estadísticas dicen que consumen medio litro de cerveza al día cada uno.

Palacio de Lednice

Información Práctica para tu viaje

Fecha del viaje y duración

Viaje de 10 días realizado en julio de 2018.

Vuelos

Para encontrar el mejor vuelo siempre utilizo el comparador de vuelos Skyscanner, en este caso viajamos con Ryanair por unos 90€ ida y vuelta. Consulta precios aquí.  

Transporte

Praga se visita a pie, salvo para ir de una parte a otra de la ciudad que puedes recurrir al transporte público, y para el resto del país también hay buenas conexiones a casi todas las ciudades; aunque para disfrutar al máximo lo mejor es utilizar un coche de alquiler. Como la República Checa pertenece a la Unión Europea bastará con llevar tu permiso de conducir de España, para circular por autopistas es necesaria una pegatina llamada viñeta que suele incluir la empresa de alquiler, yo utilicé Rentalcars como mediador para alquilar un vehículo con la compañía RentPlus.

Alojamiento

Para buscar todos los alojamientos del viaje, desde habitaciones compartidas en hostales hasta hoteles, utilicé Booking. Los alojamientos son generalmente baratos en todo el país.

Clima

El verano es muy buena época para hacer un road trip por todo el país, nos evitamos que esté casi siempre lloviendo y otros encontronazos con el clima; sin embargo, Praga en verano puede ser muy agobiante debido a la cantidad de gente que la visita en estas fechas. En invierno debe ser precioso contemplar la ciudad nevada pero para viajar en coche no es buena idea, lo mejor sería un término medio, en primavera u otoño.

Moneda

La moneda utilizada en todo el país es la corona checa (CZK), el cambio es de 1€ = 25,75 CZK a fecha de julio de 2018.

Presupuesto

  • Vuelos (ida y vuelta con Ryanair) = 90 €
  • Alojamiento 11 noches (poco lujo) = 120 €
  • Comidas y bebidas (desayuno y cena en el hostal de supermercado, comidas en restaurantes) = 15 €/día x 10 días = 150 €
  • Atracciones (con carné de estudiante) = Antiguo Ayuntamiento, Barrio Judío, Jardines Vrtba, Castillo de Praga, castillo de Bouzov, Osario de Sedlec, campo de concentración de Tereín = 52 €
  • Coche de alquiler + seguro + gasolina para 6 días (3 personas) = 108 + 72 + 90 = 270/3 = 90€
  • Otros transportes (trenes y autobuses en para Praga y aeropuerto) = 15 €
  • Souvenirs (siempre compro un imán del país) = 3€

Total = 520 €

Documentación

Para ciudadanos de la Unión Europea solo es necesario el DNI; la mayoría de latinoamericanos tampoco necesitan visado, pero asegúrate visitando la página de asuntos exteriores de tu país.

Más información

Seguro de viaje: obtén la tarjeta sanitaria europea o contrata un buen seguro de viaje.

Vacunas: no son necesarias ni se recomiendan.

Guía de viaje: la guía de Lonely Planet nunca falta para organizar mi viaje.

Enchufes: tipo E.

Tours: contrata las mejores visitas guiadas y excursiones de la República Checa.

Ruta por la República Checa de 10 días

Días 1, 2, 3: Praga

Los 3 primeros días los dedicamos su capital, Praga, un lugar histórico donde visitantes de todo el mundo viajan para pasear por las calles de su precioso centro histórico, cruzar un mágico puente de la Edad Media o contemplar su gigantesco castillo.

Plaza de la Ciudad Vieja de Praga

El día 1 visitamos la zona de la Ciudad Vieja y el Barrio Judío; el 2° día cruzamos el famoso puente de Carlos para explorar el barrio de Malá Strana y el Castillo de Praga; y el 3er día en la capital lo dedicamos a la zona de la Ciudad Nueva y Vyšehrad. Ya escribí un post muy completo de qué ver en Praga en 3 días, puedes leerlo aquí.

Atardecer en Praga

Día 4: Karlštejn, Krivoklát, Loket y Pilsen

La ruta en coche consistió en hacer un recorrido circular saliendo desde Praga hacia el oeste para volver por el este a la capital visitando entre medias el sur del país; tras recoger el coche de alquiler pusimos rumbo a uno de los castillos más espectaculares de Chequia.

La fortaleza de Karlstejn, que se encuentra muy cerca de Praga, fue construida en el siglo XIV por el emperador Carlos IV para proteger las joyas de la corona. Puedes leer este post sobre el castillo de Karlštejn para más información, ahí explico detalladamente la mejor forma de visitarlo.

El castillo de Karlstejn

Tras ver esta increíble fortaleza que nos impresionó bastante fuimos a ver el segundo castillo del día, el de Krivoklát. Si te gustan las fortalezas antiguas la República Checa es un destino fantástico para disfrutar de estas construcciones, hay muchos repartidos por todo el país y son realmente impresionantes. El castillo de Krivoklát fue construido en el siglo XII y usado posteriormente como prisión durante el reinado de los Habsburgo.

Castillo de Krivoklát

Se acercaba la hora de comer y teníamos que llegar casi a la frontera oeste del país para visitar el encantador pueblo de Loket; un pequeño pueblo de apenas 3000 habitantes defendido por otro espectacular castillo. De lo que hay para ver en Loket lo más destacado es su castillo, en cuyo interior podemos ver un museo de la tortura de los mejores del país; la fortaleza resistió 3 asedios de los husitas y se convirtió en un lugar inexpugnable conocido como la llave del reino de Bohemia. Si no viajáis en coche se puede llegar a este lugar desde la ciudad balneario de Karlovy Vary en transporte público. El lugar también es conocido como el “codo” de loket por el retorcido curso del río Ohre sobre el que se desarrolló el pueblo.

Muy recomendado comer en el restaurante Atmosfera y probar el solomillo con salsa de frambuesa; este local se encuentra en la preciosa plaza central junto al Ayuntamiento y la Columna de la Peste. Este último monumento se convirtió en habitual en todas las plazas del país ya que conmemora el final de la mortal epidemia de peste negra que acabó con gran parte de la población europea. Si cruzas el puente y subes hasta alguno de los miradores de alrededor se consigue una bonita panorámica del pueblo y el castillo.

Loket

Tras pasar una muy buena tarde en el pueblo de Loket llegamos a Pilsen para acabar esta primera jornada, la cuarta ciudad más grande del país y cuya atracción principal es la fábrica de la cerveza Pilsner Urquell. Pilsen es famosa en todo el mundo por los amantes de la cerveza, ya que aquí se inventó la primera cerveza lager; en el centro de la ciudad los lugares de interés son la Plaza de la República y la Gran Sinagoga.

Pilsen

Esa noche nos alojamos en el Euro Hostel, a unos 10 minutos andando del centro y con muchas calles para aparcar sin problema.

Día 5: Zvíkov, Holašovice y Ceský Krumlov

El destino estrella de este día era uno de los lugares más bonitos del país, Český Krumlov, pero antes haríamos un par de paradas muy interesantes. La primera de ellas sería el castillo Zvíkov, un sitio impresionante por el entorno que le rodea ya que está situado sobre el encuentro de dos ríos, de esta forma parece que el castillo se encuentra en una isla.

Castillo Zvíkov

Después pasamos por Holašovice, una diminuta población que consiste en poco más que una calle y una plaza, pero su estilo barroco rural le ha otorgado un lugar en el Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO al ser uno de los mejores ejemplos de dicha arquitectura. Aquí realizamos una parada fugaz para ver su centro y visitar el curioso “Stonehenge de Holašovice”.

Holašovice

Antes de comer llegamos a nuestro principal destino del día, Český Krumlov, un pueblo medieval que parece sacado de un cuento hadas. Este pueblo es conocido como uno de los más bonitos de Europa, su centro histórico ha permanecido intacto durante siglos y se encuentra coronado por un precioso castillo; da igual si viajáis a la República Checa 4 días o 2 semanas, este lugar no puede faltar en vuestros planes. Durante el día recorrimos el pueblo y la fortaleza, pero por la noche es cuando se vuelve realmente mágico; si quieres saber más sobre qué hacer en este bonito pueblo puedes leer este post de Český Krumlov.

Český Krumlov

Nuestro alojamiento fue el Travel Hostel, en el mismo centro histórico.

Día 6: Ceské Budejovice, Hluboká, Trebon, Telc y Trebíc

A pocos kilómetros de Český Krumlov se encuentra České Budějovice, aquí hicimos nuestra primera parada para ver la plaza más grande del país y dar una vuelta por las calles del centro histórico antes de seguir con la ruta.

České Budějovice

Cerca del anterior destino se encuentra el Castillo de Hluboká, aunque es del siglo XIII el aspecto actual se debe a un capricho de la princesa Eleonora de Schwarzenberg, quien quería un castillo inspirado en el Palacio de Windsor de Inglaterra. Es curioso pues su estilo contrasta con las otras fortalezas medievales del país.

Hluboká

Tras esto nos esperaba una larga jornada de coche donde cruzaríamos de la región de Bohemia a Moravia parando en 3 bonitos pueblos. El primero, Třeboň, forma parte de la región de los lagos, merece la pena parar y conocer su plaza central mientras nos dirigimos caminando hasta el lago Svet donde se encuentra el mausoleo de la familia Schwarzenberg.

Mausoleo de la familia Schwarzenberg en Třeboň

El segundo de ellos es Telč, aquí ya nos encontramos en la región de Moravia, su bonita plaza Mayor rodeada de fachadas renacentista es Patrimonio Mundial y tiene la peculiaridad de que es alargada y no rectangular como la mayoría; al final de la misma destaca su castillo. En esta plaza comimos en el restaurante Svejk, de los mejores del pueblo.

Telč

Tras comer y dar una vuelta por el pueblo nos esperaba una larga travesía en coche hasta Třebíč, donde se encuentra uno de los guetos judíos más grandes y mejor conservados del mundo, éste también forma parte de la lista de Patrimonio de la UNESCO. Merece la pena subir hasta la colina donde está el cementerio judío que alberga más de 4.000 lápidas.

Třebíč

Si tras esta larga jornada vas bien de tiempo y con fuerzas puedes desviarte a visitar el Castillo de Pernštejn, escenario de la película “Van Helsing”. Nosotros fuimos directos a Brno, la segunda ciudad más grande de la República Checa, donde pasaríamos dos noches en el Koleje J.A. Komeskeho, una residencia de estudiantes.

Día 7: Brno, Lednice y Mikulov

Por la mañana descansaremos de coche mientras visitamos Brno, la ciudad más importante de la región de Moravia, para descubrir un interesante centro histórico y una mansión que es un referente de la arquitectura moderna del siglo XX. Puedes leer este post sobre qué ver en Brno para más información.

Brno

Tras comer en el restaurante U Dreveneho Vlka del centro volvemos a por el coche para visitar dos bellos lugares que se encuentran cerca de la frontera austriaca. El palacio de Lednice sería el primero de ellos, donde hicimos una breve parada para pasear por sus increíbles jardines y contemplar los exteriores del palacio.

Lednice

No muy lejos de este lugar se encuentra otra de las joyas de la República Checa, Mikulov, un pintoresco pueblo vinícola que parece anclado en el tiempo. Pasamos la tarde en este pueblo, viendo su centro histórico y probando el famoso vino de Moravia; también puedes subir andando hasta la Colina Santa, un lugar de peregrinación a la afueras del pueblo donde se consigue una de las mejores vistas que recuerdo del viaje. Si quieres saber más sobre lo que ofrece este precioso pueblo puedes leer este post de Mikulov.

Mikulov

Al anochecer volveríamos a Brno para dormir.

Día 8: Olomouc y Bouzov

Aquí estábamos en el sureste del país y comenzamos a volver hacia la capital, pero todavía quedan unos destinos increíbles que visitar. El primero de ellos sería Olomouc, a pesar de ser una ciudad muy infravalorada me gustó bastante; su centro histórico es muy bonito, en él destaca la Columna de la Santísima Trinidad que presume de ser la estatua más grande de Europa central, está decorada nada más y nada menos que con 52 esculturas religiosas y tiene 35 metros de alto, todo esto ha hecho que la UNESCO la incluyera en su lista de Patrimonio Mundial.

También se encuentra en la misma plaza el reloj astronómico, no tan famoso como el de Praga pero en mi opinión más curioso, fue remodelado durante la época comunista para que las campanadas las dieran personajes del pueblo en lugar de santos. La Catedral de San Wenceslao es otro punto de interés que merece la pena visitar.

Olomouc

Pasamos la mañana en Olomouc y tras comer en el restaurante Svatováklavský pivovar fuimos hasta el castillo de Bouzov, a media hora en coche. Esta fortaleza permaneció a los caballeros de la Orden Teutónica y tiene uno de los interiores mejores conservados de todas las del país, por lo que no podíamos pasar de largo sin realizar un tour por sus increíbles salas. Si quieres conocer más sobre el castillo de Bouzov puedes leer este post.

Castillo de Bouzov

Al atardecer ya nos encontramos a menos de 100 kilómetros de Praga y llegamos a uno de nuestros últimos destinos, Kutná Hora, que junto con Český Krumlov y Praga se convirtió en uno de mis lugares favoritos. Allí disfruté de uno de los mejores atardeceres que me regaló este viaje.

Atardecer en Kutná Hora

Pasamos la noche en el hotel a Restaurance U Hrncire, es un restaurante que en el piso de arriba tiene unas pocas habitaciones.

Día 9: Kutná Hora, Cesky Sternberk y Konopište

Por la mañana visitamos Kutná Hora, un bonito pueblo medieval donde se esconde un macabro lugar. El centro histórico me pareció precioso, realmente parece por momentos que te has transportado a la Edad Media, sobre todo si te quedas a pasar la noche cuando los pocos turistas que suelen ir hasta allí a pasar el día se van el centro se queda prácticamente desierto. La Catedral de Santa Bárbara es lo más destacable en cuanto a monumentos en el centro, pero lo que más llama la atención se encuentra a las afueras, el Osario de Sedlec, una capilla decorada con huesos humanos, un lugar escalofriante y único en el mundo. Si quieres saber más sobre Kutná Hora y su capilla de huesos puedes leer este post.

Osario de Sedlec

Comimos temprano en Kutná Hora (casi en horario checo) pues teníamos que devolver el coche de alquiler esa misma tarde en Praga y queríamos visitar todavía un par de fortalezas. La primera de ellas fue el castillo de Český Šternberk, esta fortaleza fue una de las más poderosas de toda la región aunque nos decepcionó bastante; solo pudimos acceder al primer patio pero estaba todo en obras y cuando fuimos a las mazmorras que están bastante alejadas del castillo resultó ser un pequeño torreón y la entrada muy cara. Lo mejor sin duda son las vistas desde la carretera.

Český Šternberk

Tras éste llegamos al castillo de Konopiště, que nos dejó una impresión totalmente distinta; una pequeña pero cuidada fortaleza con unos increíbles jardines y un enorme lago a su lado. Uno de sus últimos propietarios fue el archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero al trono austrohúngaro de la dinastía Habsburgo, cuyo asesinato condujo al comienzo de la Primera Guerra Mundial. El interior del castillo está decorado con los trofeos de caza del duque.

Konopiště

Aunque esa tarde devolvimos el coche de alquiler aun nos quedaba una escapada por hacer el último día de viaje.

Día 10: Campo de concentración de Terezín y despedida

Dejamos para el final la que fue la visita más amarga de todo el viaje, pero no nos queríamos ir sin visitar el campo de concentración de Terezín. Después de contemplar tanta belleza de castillos y pueblos medievales en tierras checas, Terezín nos despierta de este país de cuento con el triste recuerdo del pasado más cruel de Europa.

Este lugar fue elegido por los nazis para engañar al mundo entero sobre lo que realmente pasaba en los campos de concentración y su visita resultó, aunque dura, muy interesante; en el gueto de Terezín fueron encerrados muchos intelectuales judíos que acabaron enseñando música, teatro y otras artes a los niños que vivían allí; casi todos estos niños murieron durante el holocausto pero sus dibujos, poemas y creaciones sobrevivieron al horror. Puedes leer más sobre la visita al campo de concentración de Terezín y el engaño nazi en este post.

Campo de concentración de Terezín

Tras esto regresamos a Praga para despedirnos de la República Checa tras un viaje por todo el país. La capital es una de las ciudades más bonitas en las que he estado, pero Chequia no es solo Praga, es también esos pueblos medievales e increíbles castillos que bien merecen una visita.

Adiós República Checa

Gastronomía checa

Ahora te voy a hablar un poco de la cocina checa para que tengas algo de idea de la oferta gastronómica que hay en este país y probar los platos más típicos. En el caso de la gastronomía checa, está fuertemente influenciada por la cocina alemana y austriaca. 

El queso en diferentes variedades se pide como tentempié, sobre todo recomiendo el queso frito que está buenísimo. Se suele empezar con una sopa como entrante, la mayoría son de verduras y ajo; y abundan los patos de carne (cerdo, pollo, pavo o ternera) acompañados con dumplings, una especie de pan esponjoso.

Así, uno de los platos más típicos es el goulash, que incluye la ternera asada con salsa de nata y dumplings, aunque hay otras variedades. El pato asado y el cerdo también son muy comunes en los menús checos.

Otro plato típico es el koleno, codillo de cerdo asado. Las salsas de frutos rojos y el kolace, una masa hervida rellena de frutas, son también otros habituales de a gastronomía checa.

Codillo

La bebida más aclamada es sin duda la cerveza, hay muchísimas variedades y es más barata que el agua. Para los amantes de la cerveza la República Checa es un paraíso. La más común es la Pilsen, y quizás en segundo puesto se sitúe la Kozel;  sea cual sea tu preferida no olvides decir na zdraví al brindar.

En la región de Moravia es incluso más famoso el vino, en toda la zona abundan los viñedos y hay gran cantidad de bodegas y locales para degustar el tan valorado vino moravo. 

En cuanto a los postres destacan los strudel de manzana, crepes de helado y distintas salsas, y tarta con miel. También abundan los puestos callejeros que venden trdelník, un cucurucho relleno de helado y cubierto de azúcar.

Cerveza checa

Mapa de la República Checa

Aquí te dejo un mapa de todos los lugares de la República Checa que visité en mi viaje de 10 días por este país, arriba a la izquierda tienes la leyenda donde puedes ver el recorrido de cada día.

Y hasta aquí mi viaje por la República Checa, ¿qué te ha parecido este país? ¿Lo has visitado ya o planeas hacerlo pronto? Cualquier duda déjame un comentario.

AHORRA Y ORGANIZA TU VIAJE CON ESTOS ENLACES

Skyscanner post

Civitatis post

Guía Amazon post

Si tienes alguna duda, ¡pregunta en comentarios!